Antes de esquiar o hacer snowboard te preocupas de tener tu ropa a punto, tu equipo de esquí o tu tabla, reparas en tu preparación física haciendo un poco de deporte los días previos y como no, reservas tus clases de esquí o snowboard para no quedarte sin sitio.
Pero… te queda un pequeño detalle por completar, la alimentación, quizás nunca te lo habías planteado, pero la alimentación de un esquiador también es importante.
Cuidar lo que comes tanto antes, como durante o después de tu cursillo de esquí, puede ayudarte mucho a tener más resistencia y a que el esfuerzo se haga mas llevadero.

Siempre es recomendable llevar una dieta equilibrada durante todo el año, pero si tus rutinas no son estas, empieza cuanto antes a eliminar de tu dieta los alimento ultraprocesados, las grasas saturadas, dulces industriales y las bebidas alcohólicas.
Esto, acompañado de un poco de ejercicio, te dará unos resultados físicos para empezar la temporada a toda máquina.

Durante la temporada de esquí, tienes que tener en cuenta que vas a practicar un deporte aeróbico, por lo tanto, la alimentación es muy importante, ésta será la gasolina de tu energía.
Alimentarte bien evitará que te agotes y potenciará tu rendimiento para que le saques el máximo partido a tu día de esquí.
Una dieta rica en hidratos de carbono (pasta, arroz o patatas), proteínas, minerales y vitaminas, será optima para mantener los niveles de glucógeno a punto y aumentar la resistencia.

El desayuno es la comida más importante del día, pero más aun si vamos a practicar un deporte como el esquí o el snow. El esfuerzo, que éste deporte supone, más la exposición a bajas temperaturas hacen que necesites un mayor aporte calórico.
Lo más importante es recargar pilas antes de salir, un buen desayuno compuesto por: cereales o pan, fruta y lácteos, será nuestro combustible para empezar a tope el día.

Es recomendable llevar algún snack en los bolsillos, es una manera de hacer un almuerzo cómodo de comer en pistas y que te haga un aporte energético inmediato. Frutos secos, fruta (fresca o deshidratada), chocolate negro al 85% o más y agua o una bebida isotónica.
La hidratación durante el día de esquí es muy importante, el ejercicio, la baja temperatura y la ropa de abrigo harán que tengas una perdida de líquidos, la cuál tienes que compensar con hidratación, es muy importante que ingieras cualquier tipo de líquido cada media hora más o menos.

Seguro que vas a querer aprovechar hasta el último minuto en pistas, pero es conveniente hacer una parada para comer tranquilos, repostar energía y seguir. Hacer una comida con hidratos de carbono, proteínas y verduras, será una buena elección, podemos alternar también con legumbres, que nos aportan proteínas vegetales y hierro.

Las cenas en temporada suelen ser tempranas, te irás a dormir pronto para madrugar al día siguiente.
Por este motivo podemos permitirnos hacer una cena con una buena sopa o caldo calentito, que nos apetecerá mucho con el frio y nos ayudará a recuperar los líquidos perdidos durante el día, sin descuidar el aporte proteico, los minerales y las vitaminas.

Como puedes ver cuidar la alimentación no será un suplicio sino todo lo contrario, será tu gran aliado para sacar el máximo partido al esquiador que llevas dentro.