No todo el mundo aprende a esquiar de niño, si en tu familia no son unos aficionados a este deporte o no vives en un entorno de nieve, es posible que no te hayas acercado a este medio hasta que has sido un adulto.

Tus amistades son unos expertos esquiadores, tu pareja es aficionada o tus hijos van a aprender a esquiar, da igual el motivo que te lleve a tomar la decisión de comenzar a esquiar, ya estas decidido y ahora hay que ponerse manos a la obra.
Es normal que te preocupe la idea, puedes sentirte incapaz, o demasiado mayor para aprender un nuevo deporte. Pero todo esto, son sólo prejucios que creamos nosotros mismos.
Dejando estas idea de autoboicot atrás, comenzamos a poner el plan aprendizaje en marcha.

Aprender nos puede costar más o menos, dependiendo de lo dados que seamos a los deportes, no te desesperes, tómatelo con calma y sobretodo disfruta.
No pretendas correr demasiado e intentes aprender tu sólo en una pista, puede ser un peligro para ti y para los demás.

Aprender a esquiar en Baqueira Beret hoy en día es más sencillo que antes, esta afirmación te puede resultar una frase demasiado optimista, pero es real. La estación tiene zonas de debutantes
totalmente delimitadas y preparadas para que estés lo más seguro y tranquilo posible.
El material de esquiar: botas, esquís etc. se fabrican mucho mejor y es mucho más cómodo y ligero que hace unos años.

Lo más importante de todo este proceso, son las clases de esquí, el avance en la docencia del esquí es tan grande que marca mucho la diferencia.
Las clases se esquí es un paso indispensable en la decisión de aprender a esquiar, en cualquier edad, pero aún más en el caso de los adultos.
La ayuda de un profesor de esquí es primordial en los debutantes, pero sobre todo si el principiante es un adulto.
Los profesores de Era Escòla, no sólo son expertos esquiadores sino que están preparados para formarte como esquiador.
La manera de enseñar es un factor que marca la diferencia en el aprovechamiento de una clase y como consecuencia en la satisfacción y motivación del alumno.
Notar tus propios progresos como principiantes te ayudará a retomar la nueva clase con más ganas y afán de superación.

Ya estamos tranquilos y motivados, pero falta un ingrediente que nos ayudará aun más para ser capaces de aguantar una clase de esquí. Entrenar! No hace falta un entrenamiento olímpico, pero tener una mínima preparación física previa, vale mucho, sobre todo si tienes un trabajo que no es físico y rutinas sedentarias.
En el esquí, como en todo deporte que te requiere un esfuerzo, no es recomendable comenzar a realizarlo si tu último esfuerzo previo ha sido levantarte del sofá.
Dedícate unos días antes a andar, correr o hacer bici, tu cuerpo te lo agradecerá, tendrás más resistencia y además evitarás muchas lesiones.
Tampoco te olvides de calentar un poco antes de tus clases de esquí y de estirar al terminar, estos dos pasos son otros dos buenos aliados contra las lesiones.

Puede ser que al principio te sientas un poco torpe, pero pasado el tiempo y las clases, notarás tus progresos y afrontarás nuevos retos. Recordarás esas trabas que te ponías al principio como pequeñas excusas y sabrás que has hecho lo correcto cuando descubras lo divertido que es esquiar.